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SEGUNDA PARTE: ¿SE
PUEDE SUPERAR A EINSTEIN?
Ésta pregunta es icónica, pues Einstein es el ícono del
pensamiento científico de la cultura del siglo
XX. Mi propósito no es responder la pregunta en un plano de competencia
personal con el famoso científico, sino más bien dar respuesta en el plano de
lo que el ícono representa. Así que la pregunta más correcta en realidad es, ¿Realmente
se puede explicar la teoría inconclusa de Einstein?. Muchos físicos matemáticos
han tratado de terminar el trabajo inconcluso de Einstein y en realidad nadie
lo ha podido hacer. De hecho muchos físicos modernos piensan que no se puede
terminar y que no se puede explicar la teoría de “el todo”. Mi argumento es que
sí y el propósito de este ensayo es hacerlo. Sí se puede explicar la “Teoría
del Todo”, sólo que no solamente con el lenguaje de las matemáticas y de la
física, sino con el lenguaje de la “palabra”. Es decir; necesitamos “ecuaciones
dialécticas”, sin racionalizarlas a números.
Es algo así como el problema del lenguaje computacional. Por
muchos años, inventores e ingenieros han tratado de crear inteligencia
artificial, a partir de procesadores escritos en lenguaje binario, el resultado
hasta ahora a sido fracaso tras fracaso.
El problema de la inteligencia artificial y por consiguiente de los robots, es
que no pueden aprender, estos necesitan ser programados. Algunos ingenieros piensan
en este fracaso, como una muestra que el
ser humano nunca podrá crear inteligencia, por muy compleja que sea la
programación. Otros ingenieros le atribuyen el fracaso, al lenguaje binario de la computadora. Estos
últimos aparentemente son quienes han ganado la discusión, pues en la
actualidad estamos al inicio de la revolución de las computadoras cuánticas,
las cuales no usan un lenguaje binario en su arquitectura de programación, sino
un lenguaje cuántico[1].
Muchos ingenieros de programación afirman que haciendo uso de la computadora
cuántica, se tiene el potencial de desarrollar inteligencia artificial.
Así que ésta pequeña reflexión sobre las computadoras
cuánticas me sirven de analogía para asegurar que Einstein carecía del lenguaje
para explicar la teoría de “el todo”, así como las computadoras binarias,
carecen de lenguaje para desarrollar inteligencia. Mi argumento en éste ensayo
como repito, es que la teoría de “el todo” no puede explicarse únicamente con ecuaciones
matemáticas. Quizás el desarrollo de la
ciencia y la tecnología no están en el momento histórico correcto y tengamos
que esperar un tiempo para lograr unir la teoría de la relatividad general, con
la teoría de la mecánica cuántica haciendo uso de las ecuaciones matemáticas.
Mi argumento será válido mientras alguien no descubra esa ecuación que explique el todo. Si en algún
momento futuro sale a la luz dicha ecuación, mi argumento perderá su validez y
todos los postulados de éste ensayo serán obsoletos. Mi contribución al
pensamiento racional en ese sentido se puede dividir en dos:
1) Si alguien descubre la ecuación matemática en el futuro, mi
explicación perderá vigencia y se volverá obsoleta. Pero al menos se sabrá que
mi explicación, “no” es y nunca fue la correcta, lo cual es tan válido para la
ciencia como encontrar la explicación correcta.
2) Si nadie logra descubrir dicha ecuación, mi explicación
permanecerá vigente, aunque será necesario revisarla y actualizarla
frecuentemente.
¿Se puede hacer una explicación de “todo”?. Primero,
aclaremos que es “El Todo” de acuerdo a los niveles teóricos que en éste ensayo
utilizaré. El Todo es igual a la Realidad Objetiva. En el marco conceptual,
expliqué que la realidad objetiva es igual al cosmos, pero esto es cierto sólo
a nivel general, pues las otras esferas de la realidad objetiva; sociedad y
pensamiento, aunque están contenidas en el cosmos, éstas constituyen esferas de
realidad, con leyes propias. En este sentido, el todo es la unión de esas tres
realidades; Cosmos (naturaleza), Sociedad y Pensamiento. Para entender un poco
estas tres esferas de realidad, me gustaría utilizar una respuesta de Realidad
Objetiva, que se dio en el Blog de internet: www.aishlatino.com:
“Cuatro ciegos se
topan con un elefante. Uno palpa la pierna y está convencido de que es el
tronco de un árbol. Uno palpa la cola y piensa que es un látigo. Otro toca la
trompa del elefante y decide que es una manguera, en tanto que el cuarto ciego
palmotea el costado y está seguro de que es una muralla.
El sabio les dice:
“Todos tienen la razón”.
¿Cuál es la moraleja
de esta historia? Mucha gente utiliza esta parábola para ilustrar que todo es
relativo.
A fin de cuentas, aquí
tenemos a cuatro personas, y cada una llega a una conclusión muy diferente.
Pero, ¿Acaso existe
aquí un elefante? ¿O no?
¡No importa lo que
piensen! En realidad se trata de un elefante. Esa es la realidad objetiva,
independientemente de lo que ellos opinen.
¿Cuál fue la
equivocación de los cuatro ciegos? Llegaron a su conclusión sin información
suficiente. Basándose exclusivamente en la trompa del elefante, resulta poco
probable que alguien pueda llegar a una conclusión correcta. ¿Qué deberían
haber hecho? Tendrían que haber compartido sus impresiones entre sí, juntar
todas las piezas del rompecabezas hasta que surgiera un cuadro más nítido.
Podrían haber extraído algunas conclusiones preliminares: no se trata de un
mueble; se trata a todas luces de un cuadrúpedo. En definitiva, podría haberse
dilucidado la identidad del elefante.
Si aislamos una parte del todo, creamos una imagen distorsionada. Es muy similar al caso del padre que entra
a un cuarto y ve a su hijo a punto de golpear a su hermana. El padre castiga al
hijo, en tanto que la hija queda impune. Sin embargo él no vio la provocación
inicial: la hija había golpeado a su hermano sin motivo alguno.
Para ser juez, debemos
apreciar el panorama en su totalidad. La palabra hebrea que significa verdad, אמת
(emet), nos transmite esta lección. La palabra consta de tres letras, álef, mem
y tav. Éstas son, respectivamente, las letras primera, intermedia y última del
alfabeto hebreo. La verdad exige ver el principio, el medio y el final.
La verdad es compleja
y multifacética, y a veces es muy difícil de captar. Pero no es relativa. La
verdad existe; es objetiva y real.
Con el firme
compromiso y la amplitud necesaria para hallar cada vez más piezas del
rompecabezas, podremos obtener una visión más clara de lo que es la verdad”.[2]
La analogía es la siguiente: El Elefante es El Todo
(Realidad Objetiva). El primer ciego es quien estudia únicamente el cosmos. El
segundo ciego es quien estudia únicamente la sociedad. El tercer ciego es quien
estudia únicamente el pensamiento. El cuarto ciego es el filósofo, poeta o
religioso, que quiere explicar El Todo, sin relacionarse con los otros tres
ciegos, es decir, utilizando el “idealismo” o la “religión”. Así que por esa
razón, el todo es necesario explicarlo en cuatro volúmenes, uno para cada
ciego: a) Cosmos b) sociedad c) pensamiento y d) La unión dialéctica de los
primeros tres elementos.
Ahora, ¿Qué era
“El Todo” para Einstein? La manera en que él visualizaba el “Todo” era limitada
en sí misma, pues para él “El todo” era únicamente el cosmos. Éste
razonamiento lo deduzco de haber leído todo lo que él escribió. Me da la
impresión que él no incluía en sus ecuaciones todas las esferas del “Todo”: Cosmos,
Sociedad, Pensamiento, así que en ese sentido aunque hubiese descubierto la ecuación
que describiera todas las fuerzas físicas del cosmos, dicha ecuación en
realidad, sólo describiría un tercio del todo, es decir “El Todo” de Einstein,
en realidad sólo era la tercera parte de “El Todo” (de la realidad objetiva). Así
que cuando los físicos modernos dicen que Einstein no pudo describir la Teoría
del Todo, en realidad están diciendo que no pudo describir la Teoría del Cosmos,
pues él nunca analizó científicamente la sociedad, el pensamiento ni la unión
dialéctica de esas tres esferas.
Lo primero que necesitamos para entender el cosmos, es
entender nuestra forma de pensar. Es algo así como cuando voy a la guerra, lo primero que necesito, es
entender que armas tengo y cómo funcionan. Los pensamientos del ser humano se
pueden dividir básicamente en dos categorías; pensamientos formales y pensamientos
de contenido, quienes a su vez son un reflejo de dos fenómenos de la realidad
objetiva: forma (orden) y Contenido (caos).
En el diccionario soviético de la filosofía se lee el
siguiente concepto de “Forma y Contenido”:
“Categorías
filosóficas que sirven para poner de manifiesto las fuentes internas de la
unidad, de la integridad y del desarrollo de los objetos materiales. El
contenido es el conjunto de los elementos y procesos que constituyen la base de
los objetos y condicionan la existencia, el desarrollo y la sustitución de sus
formas. La categoría de forma expresa el nexo interno y el modo de
organización, de interacción de los elementos y procesos del fenómeno tanto
entre sí como con las condiciones externas.”[3]
Lo que sucede con Einstein, es que él era un físico, los
físicos usan la matemática, la matemática usa ecuaciones y éstas son conjuntos
de formas. Las formas matemáticas, son prácticamente las mismas desde el
descubrimiento del “uno”, así que han permanecido por muchos miles de años inmutables. El problema de las formas es que
analizan los fenómenos como que si estos tuvieran una estructura sin materia,
así que los fenómenos se presentan como si éstos fueran constantes. Lo bueno de
la forma como instrumento de conocimiento, es que permite simplificar la
realidad objetiva, lo que permite ampliar el radio de acción del conocimiento,
entonces lo que se tiene cuando se utiliza las formas para describir la
materia, es toda una estructura desarrollada, toda una estructura que permite
tener una radiografía de la materia, y en ese sentido el reflejo de la materia
y de la realidad objetiva, se puede más o menos conocer por medio de la estructura descubierta mediante el método
de las formas o ecuaciones.
El problema de la forma (ecuación) es que viola uno de los
principios de la materia, y es que ésta
no es constante, lo único constante de la materia, es que siempre está
cambiando. Por ejemplo la palara patrimonio hoy en el siglo XXI significa una
cosa, la palabra matrimonio significa otra cosa. Ahora, ¿Porque las dos palabras tienen un significado
distinto, si tienen el mismo origen histórico?. La forma fonética en la que se
expresa “patrimonio” no ha variado en el tiempo, cuando uno piensa en
patrimonio uno piensa en activos, riqueza etc. Cuando uno piensa en matrimonio,
uno piensa en familia.
Entonces ¿Porque esas dos formas expresan dos contenidos
diferentes?. Es porque el significado (contenido) de la palabra patrimonio ha
sufrido un cambio a lo lago de la historia. Patrimonio antes se refería a una
familia patriarcal, ahora se refiere a los activos personales. Matrimonio antes
se refería a una familia matriarcal y ahora significa “una familia”, una unión
entre el hombre y la mujer. Entonces a
pesar de que el concepto de patrimonio original significaba una cosa, el
concepto de patrimonio actual, significa otra. Es decir, la forma permaneció inmutable pero el contenido cambió. Entonces
si se utilizan las formas para representar la realidad objetiva, es una
representación inexacta de la misma, porque la forma no cambia en el tiempo,
pero el contenido sí lo hace.
Esa es la razón por la cual las formas (ecuaciones) a pesar
de que ayudan a simplificar la comprensión de la realidad objetiva, también
limitan la comprensión de la misma realidad. Entonces, Albert Einstein era un Físico, los físicos
utilizan como metodología principal la matemática, la matemática es una ciencia formal.
Carl Sagan menciona:
“También describo el progreso que se ha hecho recientemente encontrando
"dualidades" o correspondencias entre teorías aparentemente
diferentes de físicas. Éstas
correspondencias son una indicación fuerte que hay una teoría unificada
completa de la física, pero ellas también sugieren que no pueda ser posible
expresar esta teoría en una sola ecuación fundamental. En cambio, nosotros
podemos tener que usar reflexiones diferentes de la teoría subyacente en
situaciones diferentes. Podríamos ser incapaces de representar la superficie de
la tierra en un solo mapa y teniendo que usar mapas diferentes en regiones
diferentes. Ésta sería una revolución en nuestra vista de la unificación de las
leyes de ciencia pero no cambiaría el punto más importante: que el cosmos es
gobernado por un juego de leyes racionales que nosotros podemos descubrir y
podemos entender”.
Ya tenemos claro que Einstein en realidad nunca pretendió
explicar la teoría del “todo”, sino únicamente la teoría del “cosmos” (aunque
él mismo no lo entendiera así), pero sólo desde un punto de vista físico
(movimiento) sin tomar en cuenta el reposo y la unión dialéctica de éstos dos
fenómenos. Pero entonces: ¿Por qué Einstein
no pudo explicar una teoría que explicara el movimiento del cosmos?.
En Primer lugar, porque él basaba sus explicaciones
utilizando formas (ecuaciones), o sea estructuras pero sin contenido.
En segundo Lugar, porque él analizaba únicamente los objetos
grandes del cosmos, y no incluía en sus ecuaciones todo el mundo subatómico. El
mundo de las partículas subatómicas se rige por leyes completamente distintas
del mundo de los planetas y las estrellas. El comportamiento de las partículas
subatómicas es explicado por una ciencia completamente nueva para esa época,
que se desarrollo independientemente de Einstein: La Mecánica Cuántica.
En tercer lugar; hasta ahora, se sabe gracias a la ciencia,
que las cuatro fuerzas que determinan el movimiento del cosmos son:
·
Gravedad:
Descubierta y explicada por Newton, y redefinida por Einstein.
·
Electromagnetismo:
Explicado por Clerk Maxwell
·
Fuerza
Nuclear Débil: Rutheford en 1899 mostró que existían dos interacciones que
él llamo: Alfa y beta. Villard en 1900 mostró la existencia de una radiación
que llamo Gamma, Enrico Fermi en 1934, propuso que debería existir una fuerza
que no fuese electromagnética ni gravitatoria que mediara los procesos radiactivos,
y en 1967, Sheldon Glashow, Abdus Salam y Steven Weinberg, describieron la
teoría Electro débil.
·
Fuerza
Nuclear Fuerte: En 1935, el modelo Yukawa explicaba satisfactoriamente
muchos aspectos de la fuerza nuclear fuerte.
Einstein quería
explicar una teoría del “todo”, usando únicamente “Gravedad y
Electromagnetismo”. Como podemos ver, la ciencia de la física teórica
no había evolucionado lo suficiente, para explicar la fuerzas nucleares débil y
fuerte. Así que en ese sentido, no había forma histórica que Einstein pudiera
explicar la teoría de “el todo” (refiriéndose únicamente al cosmos), si usaba
únicamente ecuaciones matemáticas y utilizando únicamente dos de las cuatro
fuerzas fundamentales. La teoría de
“el todo” (en la actualidad) debe necesariamente utilizar no únicamente ecuaciones
matemáticas, sino también dialéctica (uso de palabras). En vez de usar sólo dos
fuerzas, hay que usar las cuatro fuerzas conocidas. En síntesis, el
propósito de éste ensayo, es concluir lo que Einstein por lo limitado de la
ciencia de su época y, por su limitado conocimiento de filosofía, no pudo
explicar. Ahora en el siglo XXI, la ciencia ha evolucionado a tal grado, que sí
se puede dar una explicación lógica y coherente que abarque todo, pero eso
no significa en ningún sentido, que lo que aquí está escrito es la última
palabra jamás dicha. La ciencia seguirá avanzando y descubriendo nuevas
cosas, que servirán para enriquecer aún más la estructura de éste ensayo, que
quizás dejen obsoletos los detalles de éste ensayo, pero no podrá contradecir la
estructura general, pues esta estructura general no es científica, sino
filosófica. En ese sentido, lo único que podría dejar sin validez la
estructura general de éste ensayo, sería una filosofía más desarrollada,
como decía Engels: “El hecho de que nuestro pensamiento subjetivo y el mundo objetivo se
rigen por las mismas leyes, razón por la cual no pueden llegar, en última
instancia, a resultados contradictorios entre sí, sino que estos resultados
tienen que ser coincidentes, domina en absoluto todo nuestro pensar teórico”.

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